domingo, 22 de mayo de 2011
Mi vida entera te quiero ENTREGAR
sábado, 14 de mayo de 2011
· Cierra los ojos ya estamos s o l o s ; dime que se siente estar conmigo. ♪
mi parlamento es, probemos otra vez,
yo sigo extrañándote. ♥'
Cuando no tenias quien te haga feliz tú venias y con un par de simples te quiero ya caía en tu pies. Cuando te sentiste solo y desahuciado y no tuviste a quien recurrir yo te abrí mis brazos y dejé que reposaras en mi. Cuando estuviste triste yo siempre estuve ahí. Ahora estas feliz, no te sentís mas solo y ya tenes a quien recurrir, ahora te olvidas de mi. Ahora que yo te necesito a vos, es el momento en el que tú te vas. Es completamente injusto, decime ¿quien lleva el dolor hoy? Olvidar olvidarte, nunca jamás se te ocurra volver nombrarme.
martes, 10 de mayo de 2011
No me llames.
No me busques.
No me escribas.
No me pienses.
No intentes contactarme.
No vuelvas a meterte en mis pensamientos.
No invadas mis oídos con la música que escuchamos juntos alguna vez.
No me dediques una canción.
No me digas que me querés.
No me beses.
No me quieras querer.
No me des una explicación.
No me esperes. No me invites a salir. No me compres flores. No me escribas un mail. No me regales un chocolate. No me sorprendas. No me hagas sonreír ni llorar.
¡No hagas nada más, que mi corazón ya está listo para olvidarte!
No puedo creer que volvi a caer, una vez más. ¿No estaba satisfecha ya? Jamás voy a aprender eh. Estan todos cortados por la misma tijera, ¿porque ibas a ser diferente? ¿Porque ibas a ser una exepción para mi? Sigo sin entender porque te crei, sigo sin entender porque te llenaste la boca de mentiras. ¿No era más fácil decirme NO, que hacerla larga con cosas que jamás cumplirias? Yo pretendo entenderte, pero creo que esta vez no voy a poder. Ya entendi a demaciadas persona, hasta acá llego mi paciencia. Y acordarte de esto: cuando necesites a alguien que te escuche, que te contenga, que te apoye, yo ya no voy a estar. Va a ser demaciado tarde, ¡me perdiste! (aunque nose si alguna vez me tuviste).
La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor.
Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca.
Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca.
Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes.
Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal.
A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia.
Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
Es aquello por lo que darías todo.
Menos tu cajita de cristal…
martes, 3 de mayo de 2011
Yo no soy esa mujer, que no sale de casa.
No me convertiré en eleco de tu voz
No me convertiré en el
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