sábado, 23 de abril de 2011

Me canse de mí, de mis pensamientos, me canse de llorar para sentirme bien, me canse de pensar que vendrán tiempos mejores, me canse de sonreír y decir “Estoy bien”. Me canse de tener que ser yo la que inicia la “conversación”, me canse de preguntarte que te pasa, me canse de tu indiferencia, de tu rechazo. Me canse de caminar por las mismas calles, la misma gente, la misma rutina. Me canse de mis complejos, me canse de llorar, de pensar, de sentir, me canse de arruinar todo, de no iniciar nada. Si, me canse de todo lo que me rodea, pero es cuando me canso de mi que empiezo de cero. Aprendí con el paso del tiempo a convivir con mi propio hartazgo, a remar contra mi rutina, a luchar contra mis miedos y a evitar los errores. Hoy puedo estar harta de mi misma, pero siempre te estaré observando. Te odio… te odio por haberte conocido, por ilusionarte, por hacerme feliz… te odio, por cada palabra, por todos tus “Te Quiero”… te odio por todas las veces que me dijiste quiero tenerte siempre… Por cada sonrisa, por cada abrazo… Te odio por seguir queriéndote, por seguir esperándote… Te odio porque estando tan cerca, estas Tan lejosTe odio por tus gestos, por tu forma de hablar, por tu manera de mirarme, te odio por haberme dicho “esas” cosas tan lindas y tiernas, que resultaron ser pura mentira… Te odio por haberme ilusionado… Pero más te odio… por enseñarme a amarte… pero no enseñarme a olvidarte.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario